Micaela Blanco

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Micaela Blanco

Nutricionista

¿Cómo es la dieta para el intestino irritable?

El síndrome de intestino irritable presenta dolor o molestias abdominales y cambios en la frecuencia evacuatoria o en la consistencia de las heces.

Hay 3 subtipos principales: con tendencia al estreñimiento, a diarrea o con combinación y alternancia de ambas situaciones.

Hay ciertos alimentos que se asocian a más presencia de gases, distensión abdominal y molestias abdominales. Por esto es importante conocer qué alimentos agregar a la dieta y cuáles evitar

 

¿Qué evitar si tengo intestino irritable?

Se recomienda evitar en general los alimentos ultraprocesados (galletitas, salchichas, chacinados, nuggets, snacks, golosinas) porque son ricos en azúcar, grasas trans y aditivos que afectan el tránsito intestinal y alteran la salud de la microbiota.

Es importante prestar especial atención a la fibra y preferir la fibra soluble, que se encuentra en algunas verduras y frutas antes que la fibra insoluble (presente en cereales integrales), La fibra insoluble no se puede digerir completamente, lo que podrá generar molestias hinchazón, gases, etc. Por lo tanto, se deben evitar los integrales.

Hay alimentos que tienen ciertos tipos de hidratos de carbono que suelen fermentarse en el intestino  generando gases y un aumento de la permeabilidad de la pared intestinal. Estos carbohidratos son la lactosa, fructosa, fructanos galactanos y poliolesque se encuentran en algunas frutas, verduras, lácteos y dulces .

¿Qué cómer con intestino irritable? 

El plan de alimentación tiene que ser totalmente individualizado, y adaptado al momento de la enfermedad en la que el paciente se encuentre. En líneas generales, se pueden incluir :

Cereales: el arroz, maíz, el trigo sarraceno, el mijo, la quínoa.
Proteínas: el huevo, la carne fresca (vaca, pollo, pescado y cerdo).
Lácteos: buscando las versiones sin lactosa y quesos, bebidas vegetales (de almendras, avena, arroz)
Verduras y frutas: al principio van a ser limitadas, y de a poco se van a ir agregando más, probando la tolerancia a cada una

Como cada persona, también cada intestino es distinto. Incluso en la misma persona, dependiendo del estadío de la enfermedad, si se presenta diarrea o constipación, también el abordaje va a ser diferente. Por esto es fundamental que el plan de alimentación sea totalmente personalizado y flexible para adaptarse a las circunstancias que se presenten en la evolución del paciente.

El intestino irritable es una condición crónica, que usualmente presenta períodos de mayor actividad y otros de «pasividad». En general la dieta inicial se mantiene durante algunas semanas o un mes, y de a poco se van incorporando más alimentos, hasta llegar a la alimentación habitual del paciente, pero sin sufrir los síntomas.

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