¿Qué es la "luna de miel" en Diabetes Tipo 1?
La fase de «Luna de miel» o remisión parcial de la Diabetes suele presentarse una o dos semanas después del diagnóstico.
Consiste en la disminución de las necesidades de insulina y la facilidad para mantener valores de glucosa dentro de los objetivos, por lo que suele suceder que el niño comience a experimentar hipoglucemias, debido a la cantidad de insulina que se le administra.
En el momento del debut de la diabetes, generalmente el niño presenta síntomas como beber mucha agua, tener la necesidad de ir al baño muchas veces, perder peso, sentirse cansado y con sueño.
Todos estos síntomas son debidos a unos niveles elevados de glucosa en la sangre por falta de insulina en el organismo. Por lo que será necesaria la administración de insulina, varias veces al día para poder mantener la glucemia dentro de los valores normales.
Al diagnóstico, se calcula la dosis de insulina inicial, que varía según la edad del niño, el desarrollo, y la estimación de necesidad de insulina. Al inicio en general se requieren dosis altas de insulina, dado que el cuerpo ha estado sometido a niveles altos de glucosa por un periodo prolongado de tiempo y provoca un aumento de la resistencia a la insulina.
Luego de una a dos semanas del diagnóstico, suele suceder que los valores de glucosa que se mantenían dentro del rango de la normalidad empiezan a descender, presentando valores bajos de glucemia (incluso hipoglucemias), con la misma dosis de insulina.
Muchas veces esta situación nos hace pensar que el diagnóstico ha sido erróneo o que la diabetes va a desaparecer, pero es sólo una fase transitoria.
¿Por qué se produce la luna de miel?
La disminución de las necesidades de insulina se debe a que las células beta del páncreas «normalizan» su función y comienzan a secretar cierta cantidad de insulina en proporción al nivel de glucosa, por lo que se necesita disminuir las dosis de insulina que se aplica, según los valores de glucosa que se observen.
Durante este período es habitual mantener un buen control de la glucemia administrando poca dosis de insulina. Esto facilita el manejo de la diabetes y permite mantener un buen control.
La luna de miel suele durar entre tres a seis meses y no ocurre en todas las personas. Al finalizar se observa que los niveles de glucosa empiezan a subir de forma progresiva.
¿Se debe modificar la pauta de insulina durante la luna de miel?
Durante la luna de miel, si los niveles de glucosa se encuentran en el límite bajo, se debe disminuir la dosis de insulina que corresponda, intentando no omitirla por completo, ya que aunque sean pequeñas, las dosis de insulina contribuyen a mantener en actividad a las células beta del páncreas, y esto aumenta la posibilidad de obtener una fase de remisión más prolongada.
Se recomienda mantener al menos una dosis mínima de insulina que permita tener un adecuado control de glucemia, siempre que no se presenten episodios de hipoglucemia. severa a repetición
Al terminar la luna de miel es necesario ir aumentando las dosis de insulina que se requieran a lo largo del día de acuerdo a los niveles de glucosa que se registren en las mediciones.