¿Cómo hacer una Dieta Anti-inflamatoria?
La inflamación crónica es una parte importante de muchas patologías como el sobrepeso, la obesidad, la diabetes y afecciones óseas.
La manera de alimentarnos influye mucho en la inflamación. Para mejorar esto, es muy importante consumir más cantidad de ciertos alimentos, y evitar otros.
¿Qué evitar?
Es importante evitar productos ultraprocesados, como harinas refinadas, salchichas, nuggets, sopas deshidratadas, productos de pastelería industriales (muffins, budines, etc), cereales de desayuno, galletitas industriales, salsas hechas, manteca, helado, cremas, golosinas, etc.
Estos productos tienen muy pocos nutrientes y presentan grandes cantidades de sal, azúcar y grasa saturada. Todos esos ingredientes están asociados a la elevación de la glucemia, del colesterol sanguíneo, de la hipertensión arterial y promueven un estado pro-inflamatorio en el cuerpo.
Múltiples estudios han demostrado que este tipo de ingredientes puede modificar la microbiota intestinal y activar los genes inflamatorios.
¿Qué comer?
Para combatir la inflamación es importante aumentar la cantidad de cereales y legumbres (lentejas, arvejas, porotos, garbanzos, soja), harinas integrales, frutas, verduras, pescado, pollo, frutas secas, aceite de oliva y poca cantidad de lácteos descremados
Estudios muestran que los antioxidantes presentes en verduras y frutas minimizan el efecto de los radicales libres que dañan a las células. También ayudan a combatir la inflamación: la fibra de verduras, frutas, legumbres y cereales integrales, los ácidos grasos omega 3 de los pescados y aceites, los polifenoles de los frutos rojos, el chocolate amargo, el té, la cebolla, el café y los cítricos y las grasas insaturadas de los frutos secos, semillas y aceitunas.
¿Cómo cambio mi alimentación?
La clave esta en no intentar cambiar drásticamente la alimentación, sino en comenzar haciendo cambios pequeños para que se conviertan en un estilo de vida y no en una dieta.
Se puede tratar de comer menos productos ultraprocesados y más alimentos naturales, y aplicarlo en cada comida del día. Es importante recordar que mientras más color y variedad tenga la alimentación diaria, más nutrientes anti-inflamatorios se estarán consumiendo.